DOS PASTILLAS

A raíz de los acertados comentarios que recibí de algunos amigos, luego de la publicación que hice sobre el adiós al pensamiento crítico en las universidades en el Perú, se me vino a la memoria el tipo de educación que recibimos en la educación primaria y secundaria, razón por la que me permití parafrasear dos ideas del gran Paulo Freire: Educación bancaria versus educación problematizadora. Si queremos aportar con la educación de este país, sus libros deberían formar parte de nuestro presupuesto mensual, creo.

Freire explica que la educación bancaria se da cuando el maestro es quien dice la última palabra y los alumnos solo pueden recibir y aceptarlo como tal. Ello hace deducir que el único que piensa es el maestro y los alumnos pueden “pensar” solo en función a lo dicho. Por ello, dice que este tipo de educación es domesticadora, ya que busca controlar la vida y acción de los estudiantes para que estos acepten al mundo tal como está, lo que no les permite recrearlo ni transformarlo.

 En cambio, la educación problematizadora es opuesta a la bancaria, ya que en este caso el educador no impone, sino propone al educando el contenido de estudio a realizarse a partir de sus necesidades, lo que le permite transformar la realidad. Este tipo de educación permite la acción y reflexión auténticas, parte de la realidad y se fundamenta en la creatividad (Gadotti y Torres, 2001).

La primera pregunta que podríamos hacernos es si el tipo de educación que recibimos fue bancaria o problematizadora. Y la segunda es qué tipo de educación están recibiendo los tuyos y los míos.

 

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